Del 12 al 16 de agosto se celebró en Reina de los Ángeles la XXXI Escuela Misionera de Verano, organizada por la Delegación Diocesana de Misiones. Quince personas participaron este año en el encuentro, que centró su formación en la encíclica Magnifica humanitas del papa León XIV.
La Escuela comenzó con la intervención de José Luis Jiménez Manzaneque, profesor de Moral Social del Seminario Diocesano, que ofreció a los participantes una presentación general de la encíclica.
Durante los siguientes días fueron los propios grupos de misiones los encargados de presentar y profundizar en los diferentes capítulos del documento. De este modo, la formación se desarrolló de manera participativa, con exposiciones y posteriores espacios de diálogo entre los participantes.
Damián Díaz Ortiz, delegado diocesano de Misiones, destaca el trabajo realizado por los participantes y valora especialmente los momentos compartidos después de las exposiciones: «Los diálogos han sido muy fructíferos». En este sentido, explicó que los grupos «han trabajado muy bien» en la preparación y presentación de los distintos capítulos y aseguró que la experiencia «ha sido muy buena para todos».
Junto con la formación, la Escuela Misionera de Verano suele reservar un espacio importante para conocer de primera mano la experiencia de los misioneros de la diócesis. Este año no pudieron participar muchos de ellos al no coincidir las fechas de estancia en Ciudad Real por lo que el testimonio misionero corrió a cargo de sor Laura, religiosa trinitaria que ha desarrollado recientemente su labor en Colombia y que participó también durante estos días en la Escuela. En una de las tardes compartió con los asistentes su experiencia y habló sobre su misión.
La Escuela Misionera de Verano lleva celebrándose más de 30 años como espacio de encuentro, convivencia y formación de la Delegación Diocesana de Misiones.