LXIII años de Caravana Blanca

«Si la luna ha ocultado la luz del sol, la Virgen María no oculta a su Hijo». Estas fueron unas de las palabras de nuestro obispo D. Abilio destacó en la homilía de este entrañable encuentro de mayores y enfermos en los preámbulos del inicio de las fiestas en honor a la Virgen del Prado.
 
Más de cien enfermos y mayores de distintas residencias de mayores como la Ciudad de matrimonios o la residencia Santa Teresa Jornet de Ciudad Real, de las Hermanitas de los ancianos desamparados, y otros a título particular han participado este año en la sesenta y tres edición de la Caravana Blanca. Al llegar a la catedral recibían un clavel blanco y una estampa de la Virgen del Prado.
 
Esta cita se viene celebrando desde su original creación por el sacerdote José Ballesteros, el 13 de agosto, en las vísperas del inicio de la fiestas en honor a la Virgen del Prado. Ya entonces, este sacerdote, bautizó este encuentro como “el mundo del dolor” a los pies de la Virgen del Prado. Con la misma esencia y sabor se sigue celebrando sesenta y tres años después.
 
El obispo de nuestra diócesis, Abilio Martínez, se dirigió a los mayores, a los enfermos y a sus familias. Subrayó que está jornada está dedicada al mundo del sufrimiento, de la enfermedad y de la vejez y que la fe y la espiritualidad son dimensiones esenciales de la persona. «Acudimos a la Virgen del Prado para pedirle salud, paciencia y consuelo» señaló.
 
Recordó también el obispo la jornada de los abuelos y mayores que fue instituida por el papa Francisco hace seis años. El lema para este año, como así destacó el obispo Martínez ha sido Yo no te olvidaré (Is 49,15). Indicó así que los ancianos y enfermos nunca deben ser descartados. Por eso el Papa, y con él nuestro obispo, nos ha animado a ser signos de esperanza para ellos aliviando su sufrimiento con cercanía y reconociendo la vejez como un tesoro de sabiduría.
 
También comentó nuestro obispo el evangelio destacanso el saludo del arcángel Gabriel a la Virgen María. «Al acudir a la Virgen del Prado recibimos la luz de Jesús del mismo modo que la luna refleja la luz del sol». Aludió así al reciente eclipse total de sol en el que «si la luna ocultó la luz del sol, la Virgen María no oculta a Cristo»
 
Invitó ya para terminar a ofrecer flores blancas a la Virgen poniendo en ellas las intenciones del corazón confiando en que ella las presenta a Jesús.
 
La Hospitalidad diocesana de Lourdes agradece a todas las entidades que han colaborado con el desarrollo de la Caravana Blanca de este año, en esta sesenta y tres edición, su dedicación y su esmero en el traslado y atención de los enfermos y mayores.
 
Han colaborado y participado:
 
Excmo. Ayuntamiento de Ciudad Real
Policía local
Protección Civil con dos ambulancias y un vehículo de transporte
AISA con dos autobuses
Hermandad Dolorosa de Santiago
Hermandad del Cristo de la caridad de la parroquia de Santiago.
El grupo joven de la Hermandad de la Esperanza.