Cáritas presenta la Campaña de Temporeros 2026

Cáritas Diocesana de Ciudad Real ha presentado esta mañana la Campaña de Temporeros 2026 insistiendo en la importancia del trabajo regularizado y en la necesidad de garantizar unas condiciones laborales dignas para las personas que cada año participan en las campañas agrícolas de la provincia. El lema elegido este año es «Trabajo regularizado, una apuesta por el bien común».

La directora de Cáritas Diocesana, Conchi Aranguren, destaca que «cuando una persona accede a un empleo digno, con derechos y garantías, gana esa persona, gana su familia, gana el sector agrícola y gana toda la sociedad». Aranguren reconoció la aportación de los temporeros al desarrollo de uno de los sectores fundamentales de la economía provincial y recordó que «debemos garantizar que ese trabajo se desarrolle en condiciones dignas, seguras y respetuosas con los derechos de las personas».

La directora hizo también un llamamiento a agricultores, administraciones públicas, organizaciones sociales y a toda la ciudadanía para seguir construyendo «una cultura de responsabilidad compartida, donde la actividad económica vaya siempre acompañada del respeto a la persona». En este sentido, animó a «seguir sembrando juntos dignidad para poder cosechar esperanza».
 

«Cuando una persona accede a un empleo digno, con derechos y garantías, gana esa persona, gana su familia, gana el sector agrícola y gana toda la sociedad»


Por su parte, la coordinadora del Área de Inclusión, Carmen Pilar Burillo, explicó que la campaña quiere poner de relieve que la regularización de muchas personas migrantes «no es únicamente una cuestión administrativa, sino una oportunidad para favorecer procesos de integración, acceso a derechos, participación social y construcción de comunidades más cohesionadas».

Burillo recordó además el importante trabajo que realizan las Cáritas parroquiales e interparroquiales de la diócesis, que desarrollan acciones de acogida, orientación y acompañamiento en distintas localidades adaptándose a las necesidades concretas de cada campaña agrícola.

La coordinadora del Área de Empleo, Carmen Ruiz, presentó los datos más recientes del programa de atención a temporeros. Durante 2024, Cáritas atendió a 1.002 personas temporeras, de las que el 77,04 % se encontraba en situación administrativa irregular. En 2025 fueron atendidas 1.081 personas y, de las 135 que solicitaron empleo a través del servicio de intermediación laboral de Cáritas, únicamente 31 contaban con autorización para trabajar. Además, el 90 % de las personas atendidas eran hombres y el 100 % eran migrantes.

Según explicó Ruiz, estos datos evidencian que «la principal barrera para la inserción laboral no es la falta de voluntad de trabajar ni la falta de experiencia, sino la ausencia de autorización administrativa para acceder al mercado laboral en igualdad de condiciones». Señaló que vivir sin documentación limita gravemente el acceso al empleo, la vivienda y otros derechos básicos, situando a muchas personas en situaciones de vulnerabilidad y exclusión social.

Ante esta realidad, Cáritas considera que el actual proceso de regularización puede representar una oportunidad para que muchas personas que ya viven y trabajan en nuestras comunidades puedan incorporarse plenamente al mercado laboral, cotizar, contribuir al sostenimiento de los servicios públicos y desarrollar un proyecto de vida más estable y seguro.

A través de su Agencia de Colocación, Cáritas Diocesana continúa ofreciendo un servicio gratuito de intermediación laboral para campañas agrícolas, facilitando el encuentro entre trabajadores y empleadores y prestando información y asesoramiento sobre contratación y autorizaciones de trabajo.

El lema de la campaña, «Trabajo regularizado, una apuesta por el bien común» significa reconocer la aportación de quienes sostienen las campañas agrícolas, defender el derecho a un trabajo con garantías y construir una provincia más cohesionada y justa para todos.