La Delegación diocesana de Pastoral Familiar celebró en la tarde de ayer, 25 de marzo, en el Obispado de Ciudad Real, una conferencia sobre naprotecnología enmarcada en la Jornada por la Vida, que este año se conmemoró bajo el lema La vida, un don inviolable. El encuentro formó parte de los actos organizados por la diócesis con motivo de esta jornada, dedicada a subrayar el valor y la dignidad de toda vida humana.
La charla, titulada La ciencia al servicio de la procreación humana, reunió a participantes interesados en conocer de cerca esta propuesta médica y formativa, presentada como una ayuda al servicio de la maternidad y la paternidad.
En primer lugar, intervino Miguel Ángel Gabián Lamas, de la clínica Fertilitas, quien expuso el proyecto que desarrollan para dar a conocer la naprotecnología. En su intervención abordó también las implicaciones éticas de los métodos reproductivos, planteando la necesidad de afrontar estas cuestiones desde el respeto a la dignidad de la persona y a la vida humana.
A continuación, tomó la palabra Prado León Casas, enfermera de Ciudad Real e instructora del Método Creighton, que centró su exposición en explicar el origen de la naprotecnología, su desarrollo y sus fundamentos. Detalló en qué consiste este enfoque, vinculado al conocimiento de la fertilidad femenina y al seguimiento de los biomarcadores del ciclo, así como su relación con el Método Creighton, al que esta disciplina médica se encuentra estrechamente unida.
La sesión ofreció una aproximación a esta realidad, tanto desde su dimensión médica como desde su fundamentación antropológica y ética. De este modo, los asistentes pudieron escuchar una presentación que quiso mostrar la naprotecnología como una propuesta que busca armonizar el rigor científico con una visión integral de la persona.
Con esta conferencia, la Delegación de Pastoral Familiar contribuye a la celebración diocesana de la Jornada por la Vida con un espacio de reflexión y formación sobre la procreación humana.