El encuentro diocesano Confir+Ados 2 reunió el sábado 7 de marzo en la localidad de Socuéllamos a más de 300 adolescentes de distintas parroquias de toda la diócesis. Fue una jornada de convivencia, fe y celebración en torno a la figura de san José y con el lema Papá. La iniciativa está dirigida a jóvenes de 1.º a 3.º de la ESO, muchos de ellos en proceso de preparación para recibir el sacramento de la confirmación.
La jornada comenzó por la mañana en la Plaza de la Constitución de Socuéllamos, donde el equipo organizador dio la bienvenida a los participantes, junto con jóvenes de Bolaños que colaboraron en la animación del encuentro. En nombre de la Delegación de Pastoral de Juventud, el sacerdote Marcos Sevilla saludó a los grupos presentes, llegados desde distintas localidades de la diócesis, entre ellas Tomelloso, Miguelturra, Herencia, Bolaños, Abenójar, Porzuna, Ciudad Real, Argamasilla de Alba, Carrizosa y el pueblo anfitrión.
También intervino la alcaldesa de Socuéllamos, Conchi Arenas, que dio la bienvenida a los participantes en nombre del municipio. En su saludo destacó la identidad de la localidad, marcada por la agricultura y el tejido empresarial, y animó a los jóvenes participantes a sentirse acogidos en Socuéllamos como en su propia casa.
Tras la bienvenida comenzó una yincana por las calles del pueblo centrada en la figura de san José. A través de diversas pruebas, los adolescentes pudieron conocer algunos momentos clave de su vida, como los desposorios con María, los sueños en los que Dios le habló o su trabajo.
Después de la comida tuvo lugar en la plaza la actuación del grupo Bufanúvols, que ofreció un espectáculo de aproximadamente dos horas en el que, además de la música, los bailes y el humor, compartieron también su testimonio de fe. Al finalizar el concierto, se entregaron los premios de la yincana, cestas de chucherías y una sudadera de la Delegación de Pastoral de Juventud.
La jornada continuó con un momento de testimonios en la capilla situada en la misma plaza. En primer lugar, intervinieron dos pacientes de la residencia Carmen Arias, que trabaja con personas mayores y con pacientes que han sufrido daño cerebral.
Uno de ellos, Jaime, compartió su experiencia tras haber sufrido un grave accidente de moto provocado por un conductor que circulaba bajo los efectos del alcohol y las drogas, lo que le llevó a permanecer en coma durante un tiempo. Otro de los testimonios de los pacientes de la residencia abordó la importancia de pedir ayuda ante los problemas de salud mental, animando a los jóvenes a acudir a los profesionales cuando sea necesario y a no ocultar las dificultades.
También ofrecieron su testimonio dos seminaristas menores de la diócesis: Jorge, de Membrilla, y Agustín, de Aldea del Rey. Los dos hablaron sobre su fe, su vocación, la vida en el seminario y el proceso de discernimiento que los llevó a plantearse el sacerdocio. Finalmente, una joven de Membrilla compartió su experiencia en los Retiros Samuel, explicando cómo esta propuesta le ha ayudado a crecer en la fe y a acercarse más a Dios.
Desde la capilla, los participantes salieron en procesión por las calles de Socuéllamos, portando la cruz de los jóvenes —réplica de la cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud— y una imagen de san José, mientras cantaban y se dirigían hacia la parroquia para celebrar la eucaristía.
La misa fue presidida por el delegado de Pastoral de Juventud, el sacerdote Marcos Sevilla, quien durante la homilía se refirió al pasaje evangélico de la samaritana, recordando a los jóvenes que el Señor «está enamorado de vosotros» y «quiere sanar las heridas de vuestro corazón». Asimismo, subrayó que Cristo ofrece el «agua viva» que es el Espíritu Santo, que recuerda a cada persona que es hijo de Dios y la llama a convertirse también en fuente de vida para los demás.
Durante la celebración se presentaron los óleos que serán bendecidos por el obispo en la próxima misa crismal —que se celebrará en la catedral el Miércoles Santo—, y con los que muchos de los jóvenes que participaron en el encuentro recibirán el sacramento de la confirmación.
La jornada concluyó con un chocolate preparado por la parroquia de Socuéllamos y con la entrega de un pequeño recuerdo a los participantes: una medalla de san José, una pulsera y una cruz.
El encuentro Confir+Ados nace de la unión de dos iniciativas anteriores que se celebraron el pasado año 2025: el encuentro diocesano de confirmados que tuvo lugar en Manzanares y el Jubileo de Adolescentes que se celebró en Tomelloso. Con esta propuesta, la Delegación de Pastoral de Juventud busca ofrecer a las parroquias un encuentro festivo, oracional y formativo común para trabajar con los adolescentes, acompañándolos en su crecimiento humano y espiritual, ayudándolos a descubrir su lugar en la Iglesia.