Viacrucis vocacional: «Nadie te ama como yo»

En la noche del 6 de marzo, el Seminario Diocesano de Ciudad Real acogió un viacrucis vocacional especialmente dirigido a jóvenes y preparado por los seminaristas. Debido a la lluvia, la oración se desarrolló por el claustro y la capilla mayor del Seminario —en lugar de los jardines, como estaba previsto—, reuniendo a jóvenes de parroquias y también de algunas hermandades.

El viacrucis estuvo presidido por el rector del Seminario, Juan Serna Cruz, y contó también con la presencia del obispo, don Abilio Martínez Varea, que participó rezando junto a los jóvenes durante todas las estaciones.

La oración comenzó y concluyó en la capilla mayor del Seminario. Allí, antes de la bendición final, el obispo dirigió unas palabras a los jóvenes, invitándolos a contemplar el amor de Cristo manifestado en la cruz.

«Queridos jóvenes, mirad a Jesús en la cruz que nos dice: “Nadie te ama como yo”. La cruz es el momento máximo de la expresión del amor de Dios. Pues nadie te ama como yo», dijo don Abilio, recordando que ese amor no queda limitado al momento histórico de la Pasión, sino que continúa presente en la vida de la Iglesia.

El obispo explicó que la cruz y la eucaristía están profundamente unidas: «Siempre veréis en una iglesia donde se celebra la eucaristía una cruz, bien en el altar, bien en el presbiterio. ¿Qué significa? Que ese amor de la cruz continúa en este mundo, sobre todo a través de la eucaristía».

Además, subrayó la importancia de las vocaciones sacerdotales para que la Iglesia pueda seguir celebrando la eucaristía y acompañando a las comunidades cristianas. «Para la celebración de la eucaristía necesitamos presbíteros, necesitamos sacerdotes. Hoy, en este viacrucis, le pedimos al Señor que no falten nunca vocaciones al sacerdocio», señaló.

Finalmente, animó a rezar por las vocaciones y pidió especialmente la colaboración de las familias: «Lo podemos hacer desde la oración. Familias, que seáis generosas con vuestros hijos jóvenes. No tengáis miedo a la llamada, porque mirad cómo Jesús nos dice: “Nadie te ama como yo”».

El viacrucis vocacional forma parte de las iniciativas que el Seminario impulsa durante la Cuaresma y el mes de marzo, cuando se celebra el Día del Seminario.