Los campamentos de Criptana, una referencia diocesana

Los primeros en llegar fueron los más pequeños, los niños de 5º de Primaria, que celebraron sus campamentos entre el 5 y el 7 de julio. En este campamento, los niños profundizan acerca de los principales personajes del Antiguo Testamento y de la historia de la salvación del pueblo de Dios. Durante el curso siguen la primera y segunda parte del catecismo, testigos del Señor de la Conferencia Episcopal, y ahora de una forma más lúdica, con actividades como teatros y con juegos, los niños intentan descubrir la misión y enseñanzas de personajes como Adán y Eva, Moisés, Abraham o el Rey David. Uno de los momentos importantes es la exposición del Santísimo, que tuvo lugar en la ermita del Cristo con los 70 niños y los 20 monitores.
 
Del 10 al 14 de julio dio comienzo el campamento de 6º de Primaria, que reunió a 78 chicos y 20 monitores. Durante esta semana se tratan diferentes temas en los que los chicos se conocen más así mismos al igual que al mundo que los rodea, siempre con Cristo como centro. Así se conocerán diferentes bienes del mundo (tanto materiales y no materiales) y cómo son buenos siempre que sean bien utilizados. Otro día se trabaja la amistad y como el colaborar entre todos nos hará de llegar mucho más lejos trabajando en equipo. Y otro de los temas importantes es el de las vocaciones (ya sea seminario, sacerdocio, consagrados, matrimonio o ayudando a los demás), como todos tenemos un HÉROE dentro que debemos descubrir para cumplir con la voluntad que Dios quiere para nosotros y que nos servirá para ayudar a mucha gente más y dar esperanza a este mundo. Todo ello unido a la oración de cada día además de la vigilia de la amistad y el acompañamiento al Santísimo durante un día completo.
 
Este año en el campamento de 1º de ESO que se ha celebrado del 17 al 21 de julio han participado 65 chicos y 18 catequistas. Es un campamento muy ligado al cambio que experimentan los chicos en esta edad y de ahí que la mayor parte de las actividades tengan que ver con ellos y cómo afecta también esta madurez en su crecimiento cristiano. De ahí que la continua presencia de Dios se manifieste en las actividades y se realice no sólo exposición del Santísimo y su consiguiente adoración, sino turnos de adoración ante el Sagrario. Actividades que se completan con talleres sobre la importancia del amor en sus distintas manifestaciones (a uno mismo, al prójimo, a la familia, en el matrimonio…) o sobre la vocación.
 
Los últimos campamentos en celebrarse son los de 2º de la ESO, del 24 al 28 de julio, que contó con un total de 85 chicos y 25 monitores. En esta última semana se sigue trabajando en los cambios que los chicos experimentan con su edad. Como en semanas anteriores, el tema de las vocaciones también tiene un papel importante. Por eso, los adolescentes reflexionan sobre los cambios que se dan en esta etapa analizando también la sexualidad o a través de diferentes testimonios pueden ver las distintas realidades que nos rodean para entender que la Iglesia es un cuerpo en el que cada uno de nosotros en un miembro con una función con Cristo como cabeza. Además, se les ayuda a ver los posibles obstáculos que van a ir encontrando y que van a impedir una correcta madurez, ofreciendo herramientas útiles para superarlos. Finalmente, reflexionarán sobre el Credo, explicando especialmente la Trinidad.
 
Independientemente, las actividades lúdicas y los juegos se entremezclan con estas dinámicas más formativas a fin de hacer de cada semana un final del curso extraordinario para cada grupo. Además, cada semana culmina con una Eucaristía para los acampados, padres y familiares.
 
Por último, el domingo 30 de julio en la parroquia de la Asunción de Ntra. Señora tuvo lugar la eucarística de acción de gracias por los campamentos. En ella nos dimos lugar todos los niños, monitores y cocineras de todas las semanas para dar gracias a Dios por todos estos días que hemos pasado juntos y por haber culminado todas las semanas sin grandes problemas.
 
Todo esto no podría salir adelante sin toda la gente que nos ayuda, desde las cocineras que hacen de nuestras madres durante estas semanas; a nuestros sacerdotes por su acompañamiento; a todos los colaboradores (desde testimonios de consagrados, seminaristas, voluntarios de Cáritas, etc) y a la Hermandad del Stmo. Cristo de Villajos tendiéndonos la mano a todo lo que necesitemos. Sin olvidar, en un año como ha sido este donde nos hemos visto envueltos en una reforma muy necesaria de las instalaciones del campamento y donde no ha faltado nunca una mano amiga que nos ayude de forma desinteresada o voluntaria y que nos diera ánimos en los momentos más complicados para sacar todo adelante.