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Iglesia - Sociedad
Nota de prensa de la CEE (17/09/2007)
El
gozo de compartir
¿Quién
paga a quien?
Entrevista
de D. Miguel Ángel Salinas, delegado diocesano de medios, a D. Vicente Ramírez de
Arellano, ecónomo diocesano
¿Quién
financia a quién?
Nota
de prensa de la Conferencia Episcopal Española 17/09/2.007
La CEE
pone en marcha un plan de comunicación para informar a la sociedad sobre la labor de la
Iglesia y el nuevo modelo de Asignación Tributaria
El proyecto
promoverá una mayor corresponsabilidad de los católicos, y de todos aquellos que valoran
la labor de la Iglesia, a la hora de colaborar en su sostenimiento económico
La Conferencia
Episcopal Española ha puesto en marcha un Plan de Comunicación para informar a la
sociedad sobre la labor de la Iglesia Católica en España y sobre el nuevo modelo de
asignación tributaria, acordado con el Gobierno a finales de 2006. El proyecto promoverá
una mayor corresponsabilidad de los católicos y de todos aquellos que valoran la labor de
la Iglesia a la hora de colaborar en su sostenimiento económico.
Nuevo sistema de
asignación tributaria a favor de la Iglesia Católica
El Acuerdo alcanzado
entre la Iglesia y el Gobierno español, en diciembre de 2006, establece un nuevo sistema
de asignación tributaria a favor de la Iglesia Católica en España. Desde enero de
2007, se ha pasado de un sistema mixto de dotación directa, con cargo a los presupuestos
generales del Estado y de asignación tributaria, a un sistema exclusivo de asignación
tributaria del IRPF: se elimina la dotación presupuestaria por parte del Estado, se
incrementa el coeficiente de la renta del 0,5239% al 0,7% de la cuota integra de los
contribuyentes que decidan, voluntariamente, asignar a la Iglesia Católica dicho
porcentaje, y se suprime la exención del IVA.
Por tanto, a partir
de ahora, el sostenimiento económico de la Iglesia Católica en España pasa a depender,
única y exclusivamente, de los católicos y de quienes valoran la labor que ésta
desarrolla en nuestro país. De este modo, sus fuentes principales de financiación serán
las aportaciones periódicas y donaciones que realizan los fieles y el 0,7% de la cuota
íntegra de los contribuyentes que marquen en su declaración de IRPF la casilla
correspondiente.
Gestión profesional
e independiente
En este contexto, la
Conferencia Episcopal Española ha decidido abordar un completo Plan de Comunicación para
el que ha seleccionado, mediante concurso, a Advise, consultora estratégica especializada
en marketing, publicidad y comunicación, con el fin de que desarrolle el proyecto. El
equipo de profesionales de Advise asesorará en la estrategia de actuación y
seleccionará a los colaboradores para las diferentes áreas: publicidad, planificación y
compra de medios, relaciones públicas, BTL, formación e Internet.
Por parte de la
Conferencia Episcopal Española los trabajos serán coordinados por la Oficina para el
Sostenimiento de la Iglesia Católica, compuesta por Mons. D. Antonio Algora,
Obispo de Ciudad Real y Obispo Responsable de la Oficina y el Rvdo. D. Juan José
Beltrán, director del Secretariado para el Sostenimiento de la Iglesia. Junto a
ellos, formando una comisión de seguimiento, les asesoran en los trabajos del Plan de
Comunicación, Mons. D. Juan del Río, Obispo de Asidonia-Jerez y presidente de la
Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, Mons. D. Jesús Catalá,
Obispo de Alcalá y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral, el P. Juan
Antonio Martínez Camino, Secretario General y Portavoz de la CEE, D. Fernando
Giménez Barriocanal, Vicesecretario para Asuntos Económicos, el Rvdo. D. José
María Gil Tamayo, Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Medios de
Comunicación Social, y D. Isidro Catela, Director de la Oficina de Información de
la CEE.
El Plan de
Comunicación, sobre el que ya se está trabajando, tendrá como primera acción concreta
una campaña informativa en los medios, que se pondrá en marcha próximamente y de la que
se informará en rueda de prensa.
La Iglesia Católica
en España: una labor necesaria
La Iglesia Católica
forma parte de la vida cotidiana de nuestro país. Su labor contribuye de manera decisiva
al crecimiento y desarrollo de la sociedad: está presente en los acontecimientos más
importantes de la vida de quienes se acercan a Dios; presta atención humana a todas
aquellos que lo solicitan; contribuye al desarrollo espiritual, cultural, educativo y
social de la persona; impulsa el desarrollo y la evangelización de los pueblos en todo el
mundo y de los colectivos más necesitados de nuestra sociedad, y mantiene el patrimonio
cultural y artístico que conforman los diversos lugares de culto de los que es
depositaria.
Esta labor se
desarrolla gracias al trabajo de sacerdotes, obispos, religiosos y religiosas,
misioneros y misioneras, y seglares, que a diario llevan a cabo su actividad en cerca de
23.000 parroquias; 900 monasterios de clausura; numerosas órdenes y congregaciones,
13.000 cofradías, hermandades y fundaciones; más de un centenar de centros
hospitalarios; 128 ambulatorios y dispensarios; 876 casas para ancianos, enfermos
crónicos, inválidos y minusválidos; cerca de 1.250 orfanatos y centros para la tutela
de la infancia; 365 centros especiales de educación; 144 centros de caridad y sociales y
300 consultorios y centros para la defensa de la vida y la familia.
¿QUIÉN FINANCIA A QUIÉN?
El responsable
económico de la Conferencia Episcopal afirma que "La Iglesia ahorra al Estado casi
tres mil millones de euros"
Redacción -
17/11/2006
Fernando Giménez
Barriocanal, vicesecretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal, explicó
durante una conferencia la situación económica de la Iglesia y su sistema de
financiación
Fernando Giménez
Barriocanal, vicesecretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española,
habló ayer sobre la financiación de la Iglesia en el ciclo de conferencias de la
fundación Juan Pablo II.
Barriocanal explicó
durante la conferencia la situación económica de la Iglesia y cómo se financia la
misma.
"Genera cierto
prejuicio hablar del dinero de la Iglesia, este hecho es debido a la falta de conocimiento
de la realidad de la Iglesia y de cómo se financia".
Durante la
conferencia explicó dos puntos, el primero trató de entender en qué se gasta el dinero
la Iglesia y el segundo de dónde sale este dinero.
"La Iglesia no
es una institución jurídicamente hablando, pero dentro de ella hay distintas entidades
como: la Nunciatura, La Conferencia episcopal, las diócesis, las congregaciones
religiosas, las parroquias y los monasterios de clausura", afirmó.
Barriocanal aseguró
que cada institución tiene su economía y su autonomía, pero no existe como tal una
economía consolidada de la Iglesia.
"Los bienes de
la Iglesia son únicamente para alcanzar sus propios fines: sostener al clero y a sus
ministerios, realizar obras de apostolado, es decir, anunciar la buena noticia y mantener
el culto divino". "Estos fines no se pueden desunir".
La Iglesia asiste:
107 centros hospitalarios que atienden a 400.000 personas, 128 ambulatorios, 58.000
asistidos en casa para ancianos, 11.000 en orfanatos, 73 centros para reclusos en libertad
condicional, 24 para enfermos del SIDA. Mucha gente en el PSOE que no quería una
solución razonable.
Labor en la
educación
"La Iglesia
ahorra al Estado casi tres mil millones de euros". Barriocanal se refería así a la
diferencia de coste que implica un colegio concertado frente a uno público. "Un
colegio público es mucho más caro que uno concertado".
Más de siete
millones de personas tienen la necesidad vital de asistir a la Eucaristía cada domingo,
por eso la Iglesia está ofreciendo un servicio a la sociedad que lo solicita.
La Iglesia tiene
mucho patrimonio pero esos bienes no generan recursos. La Iglesia es tan sólo depositaria
del patrimonio, y ese patrimonio no es enajenable. "Todos nos beneficiamos del
patrimonio de la Iglesia".
"La Iglesia se
financia con las aportaciones de los fieles. Las necesidades de la Iglesia están cifradas
en 600 millones de euros, de ese dinero, el 75% proviene de las aportaciones de los
fieles: colectas ordinarias, suscripciones periódicas y las herencias.
Con respecto a la
colaboración del Estado, Barriocanal explicó que el Estado tiene que colaborar con la
Iglesia en primer lugar por una razón histórica. Antes de que el Estado confiscara los
bienes a la Iglesia, (procedentes de las aportaciones de los fieles), la Iglesia podía
vivir de sus propios frutos, sin embargo después de esta "confiscación", en la
segunda mitad del siglo XIX el Estado comenzó a colaborar económicamente con la Iglesia.
En segundo lugar, en
el siglo XXI, el Estado debe tratar de satisfacer las necesidades de los ciudadanos, e
igual que la cultura y el deporte lo financia el Estado con los impuestos de los
contribuyentes porque son demandas sociales, los servicios que la Iglesia ofrecen,
también son necesarios para gran parte de la sociedad, explicó. "No tenemos que
vivir acomplejados".
Acuerdos
Iglesia-Estado
El tres de enero de
1979 se firmaron los Acuerdos Iglesia-Estado, Éste es un acuerdo Constitucional, no es un
privilegio concedido por nadie. Es un acuerdo que prevee un sistema de colaboración
económica, recogido en el artículo 16 de la Constitución. El acuerdo 1979 establecía
que estado iba a colaborar con iglesia facilitando un porcentaje del IRPF de aquellos que
quisieran colaborar.
En 1988 el Gobierno,
cuando se implantó este sistema, decidió unilateralmente establecer un porcentaje
claramente insuficiente, además de otras cuestiones como la alternativa con otros fines
de interés social, que se resolvió en el 2000.
Como el acuerdo
preveía que si el estado no llegaba el Estado debía completar el porcentaje del dinero
comprometido con la Iglesia, hemos estado muchos años, 18 concretamente y no tres de
transición como se acordó en el 888.
La Iglesia quería
estar libre y que se desarrollaran los Acuerdos, contribuyentes que quisieran destinar un
porcentaje lo pudieran hacer y los que no Someter a discusión que el Estado completara
ese presupuesto. Se ha conseguido elevando el porcentaje de acuerdo con cálculos
técnicos para que no haga falta que el Gobierno tenga que completarlo.
Se ha pasado del
0,5239 al 0,7. Pedíamos el 0,8 porque era lo que garantizaba el cumplimiento de los
acuerdos.
Barriocanal recordó
que los sacerdotes también son contribuyentes. "El régimen fiscal de la Iglesia es
el mismo que el de la ONCE, el PP, el del PSOE, no tiene ningún privilegio",
afirmó.
El mecanismo que se
va a implantar en España a partir del uno de enero es un "sistema de
autofinanciación", la Iglesia no va a recibir ninguna subvención, sólo las
aportaciones de los feligreses la mantendrán. De ahí la necesaria labor de
concienciación. Por último señaló que tan sólo el 25% de las necesidades básicas de
la Iglesia se cubren con la casilla del IRPF.
Entrevista de D.
Miguel Ángel Salinas, delegado diocesano de medios, a D. Vicente Ramírez de Arellano,
ecónomo diocesano.
COPE, Ciudad Real, 17-11-06.
P. Hemos
oído que la Iglesia española ahorra al Estado unos 3.000 millones de pesetas; ¿y en
nuestra diócesis?
R. Por supuesto que
ahorra, y mucho. No sólo dinero, sino el estar hechas las cosas por muchas personas
voluntarias. Yo no tengo cuantificado lo que esto supone en nuestra diócesis; pero, mirad
en el tríptico que se reparte en las Misas del próximo sábado y domingo, días 18 y 19,
para comprobar qué cantidad de trabajo pastoral realiza la Iglesia en nuestra Diócesis.
P. ¿Qué opina del
punto de acuerdo entre el Gobierno y la Iglesia Católica con el 0´7 %?
R. Es bueno. Y no me
refiero tanto a la cuestión económica, sino en cuanto significa que el Estado entregará
a la Iglesia el 0´7 de los impuestos de aquellos que marquen la X, sin necesidad de que
el gobierne dé ningún dinero de sus propios presupuestos.
P. ¿Cuántos son
los gastos de la diócesis de Ciudad Real en un año?
R. Según mi
información, sabed que en el año 2.005 hubo en toda la diócesis: parroquias, seminario,
cáritas, manos unidas, misiones, obispado y los católicos orientales (exceptuando las
hermandades y cofradías), unos gastos de unos 12 millones y medio de uros.
Lo que nos llega,
vía Conferencia Episcopal Española, del 0´7 % de los impuestos supone, más o menos, el
12 % de todos nuestros gastos.
P. Y el resto, ¿de
dónde procede?
R. El resto, es
decir, el 88 % de los gastos restantes sale y tiene que salir de los católicos que van a
Misa y de los que no van, y de las personas que, sin ser creyentes, mediante colectas,
donativos, suscripciones, etc.
P. ¿Qué decir ante
el Día de la Iglesia Diocesana?
R. En la jornada de
este año queremos insistir en lo bueno que sería que cada persona o familia católica se
comprometiera a entregar una cantidad de dinero a su parroquia (¿alrededor del 1 % de sus
ingresos?) (incluso, se podría hacer a través de su banco o caja).
Así,
colaboraríamos de estas dos formas: Una, marcando la X en la declaración de la Renta y
otra, por medio de las colectas en la misa o donativos o una suscripción periódica.
De este modo la
Iglesia tendría garantizado realizar la misión que tiene encomendada. Lo más importante
es que sintiéndonos católicos colaboremos decididamente con nuestra Iglesia.
P. ¿Algo más que
decir a los radio-oyentes?
R. Sí, que vivamos
la fe en nuestras pequeñas familias y que, todas ellas, sintiéndonos la Gran Familia de
Dios-Iglesia, vivamos el espíritu de compartir nuestras cualidades y nuestro dinero para
poder llevar adelante la necesaria Evangelización.
¿Quién paga
a quién? (Domingo, 29 de octubre 2006)
¿Cuánto dinero da el Estado a la Iglesia
católica en España? El eterno debate sobre la financiación de la Iglesia y la cantidad
que la institución recibe de los fondos públicos continúa, todavía más si cabe tras
el acuerdo alcanzado entre el Gobierno socialista y la Conferencia Episcopal que eleva el
porcentaje del IRPF al 0,7% a partir de 2008. Son muchos los que aún recelan de lo que
consideran una «sobrefinanciación inaceptable» a una confesión religiosa. Sin embargo,
la situación no es esa, según cuenta Jesús Bastante en Abc.
Hasta la fecha, poco se sabía de «los dineros»
de la Iglesia católica. No obstante, tras la consecución del citado acuerdo, en virtud
del cual el Episcopado ha renunciado a la exención del IVA y al «complemento
presupuestario», existe un serio compromiso para publicitar gastos e ingresos de las
instituciones eclesiásticas. Y esta semana, por vez primera, un responsable de la
Conferencia Episcopal se ha «atrevido» a dar cifras.
40.000 instituciones
«La Iglesia, con todas sus obras sociales
(colegios, hospitales, residencias de ancianos, albergues de transeúntes, atención a
enfermos de SIDA, Cáritas...) le ahorra al Estado español cada año en torno a los ocho
mil millones de euros, el 1% del PIB», apuntó en una carta pastoral el obispo de
Tarazona, Demetrio Fernández, quien resaltó que «si la Iglesia dejara de atender todo
lo que está atendiendo ahora, al Estado le saldría carísimo sustituir esta tarea. Y eso
se lo ahorra».
Más de 40.000 instituciones, entre
diócesis, parroquias, órdenes y congregaciones religiosas, asociaciones, fundaciones,
ONG... forman «la Iglesia» en España, cada una con su propio estatuto económico y
autonomía. Todas ellas realizan una importante labor social, educativa y cultural.
«La Iglesia católica no es un parásito en
la sociedad española, sino una gran bienhechora del hombre», señala monseñor
Fernández, quien abunda en que la cantidad que la Iglesia recibe, en distintos conceptos,
de las administraciones, es infinitamente inferior a lo que ofrece.
En 2007, a través del IRPF, la Conferencia
Episcopal recibirá 150 millones de euros, veinte menos del presupuesto de Caritas
(170 millones, de los cuales el 70% provienen de fondos privados). Otros 60 millones de
euros llegan a las arcas de las instituciones eclesiásticas dentro de los fondos para la
Protección del Patrimonio Cultural de la Iglesia, mientras que los profesores de
Religión (no la Iglesia) cobran 601 millones en concepto de salarios, cifra similar a la
que perciben los colegios de titularidad eclesial.
Las subvenciones a ONG y asociaciones católicas,
así como a las capellanías de prisiones, alcanzan los 181 millones. En total, algo más
de 1.600 millones, cinco veces menos de la cantidad que el obispo de Tarazona dice
que invierte la Iglesia en la promoción social.
Por su parte, el gerente del Episcopado, Fernando
Jiménez, aclara que «la aportación de la Iglesia a la sociedad es evidente y
justifica plenamente la colaboración de los poderes públicos». Únicamente en la labor
sacramental, los datos indican que la Iglesia es la institución que, con diferencia, más
personas mueve a su alrededor. Más de siete millones acuden cada domingo a misa, 150.000
parejas se casan por la Iglesia en nuestro país, son decenas de miles los bautizos,
comuniones, entierros....
Esto supone la existencia de 22.900 parroquias,
así como 43 monasterios masculinos y 918 femeninos. Casi cien mil personas dejan a diario
su vida en el servicio a los demás desde su compromiso vocacional. Según los últimos
datos oficiales, 19.800 sacerdotes, 5.300 monjes y 58.400 religiosas, a los que hay que
sumar los 18.000 misioneros repartidos por el mundo.
La labor de la Iglesia va mucho más allá si
hablamos de su presencia en el campo social, sanitario y educativo. Con las cifras
en la mano, es la organización que más colabora con los más necesitados, dentro y fuera
de nuestras fronteras. La Iglesia española y diversas instituciones religiosas gestionan
5.141 centros de enseñanza, entre colegios, institutos y universidades, que educan a casi
un millón de estudiantes. Por no hablar de las clases de Religión, que tienen seis
millones de alumnos.
Las congregaciones religiosas, además, sostienen
107 hospitales y más de un millar de centros, entre ambulatorios, centros para
ancianos, minusválidos... La Iglesia también cuenta con 937 orfanatos, 365 centros de
reeducación social para menores y 305 consultorios familiares. Más de la mitad de los
619 centros de día y comedores para transeúntes de nuestro país pertenecen a
instituciones de la Iglesia.
Involucrar a los creyentes
Más de dos millones y medio de personas se
benefician de estos servicios, a los que hay que sumar el millón de beneficiarios de
los programas de Cáritas Española en nuestro país. Del mismo modo es la institución
con mayor número de voluntarios (más de un millón).
Y, sin embargo, necesita un modelo que gestione
de forma apropiada sus fondos e impida que las acusaciones de «sobrefinanciación» sigan
teniendo eco. El 19 de noviembre se celebra el Día de la Iglesia Diocesana, jornada que
pretende involucrar a los creyentes en el sostenimiento de la Iglesia y en la que este
año se quiere marcar la prioridad en el compromiso a la hora de marcar la «X» en la
casilla del IRPF «porque a partir de ahora el Gobierno no dará ni un euro de más a
la Iglesia», apunta el obispo de Tarazona. Y porque, en el fondo, son los fieles
quienes han de contribuir al mantenimiento de la Iglesia.
El GOZO DE
COMPARTIR EL 39 %
Como es habitual, las parroquias
comunican al Obispado el estado de sus cuentas anuales. Es una alegría comprobar que, en
el año 2.005, una gran parte de lo que cada una de ellas ha recaudado ha sido para
compartirlo con las acciones de Cáritas, Misiones, Seminario y contra el Hambre.
Alrededor de un 39 % de todo el
dinero que recauda cada parroquia a través de colectas, donativos, ... se destina a
proyectos con los más pobres de nuestros pueblos y ciudades y de países del tercer
mundo. A este tanto por % habría que añadir la aportación que otros muchos católicos
hacen directamente a obras sociales.
¡Cuánto sobrepasamos el 0´7 % que
algunos reclaman como cantidad destinada a luchar contra la pobreza!. Es una gran dicha
superar en más de un 38 % ese 0´7 %.
Este hecho es buena ocasión para
reconocer que la Iglesia Católica en la provincia de Ciudad Real, a través de sus 165
parroquias, comparte con gusto, y año tras año, una cantidad tan grande. Este dinero les
vendría bien para hacer frente a las necesidades; sin embargo, tienen la firme voluntad
de ser caritativos con otros que lo necesitan mucho más.
Además, esta entrega se viene
haciendo desde muchos años de un modo sencillo y callado. Si hoy lo hacemos público es
para que lo sepamos y para que sirva de impulso a un mayor compartir.
Queremos seguir en ello; incluso,
incrementarlo cada vez más. Al mismo tiempo, y con urgencia, queremos elevar nuestra voz
a los cuatro vientos para que cada persona y familia, cada hermandad, cada asociación,
las administraciones locales, provinciales, autonómicas y centrales de nuestra España
compartamos no sólo lo que nos sobra sino, también, parte de lo que necesitamos.
Desde este obispado, queremos hacer
un reconocimiento a todos los católicos que, en sus parroquias, comparten sus bienes
económicos para que redunde en beneficio de los más empobrecidos. Muchas gracias a todas
las parroquias y gracias a los seglares que llevan la administración de esos bienes.
Vicente Ramírez de
Arellano Rabadán
Ecónomo Diocesano
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