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El pasado 31 de enero, celebramos en todas las parroquias de nuestra Diócesis de Ciudad Real, convocados por nuestro Obispo, D. Antonio Algora, una Jornada de Plegaria y Caridad por Haití. Además de rezar por nuestros hermanos haitianos, vivos y difuntos, las colectas debían ser enviadas a la Delegación Diocesana de Misiones, encargada de hacer llegar el resultado a nuestros sacerdotes misioneros diocesanos D. Antonio Fernández y D. Amadeo Puebla, que están ejerciendo su ministerio en la vecina República Dominicana, en zona limítrofe con Haití, y por ende, muy implicados en la ayuda a los damnificados.
A finales del mes de febrero, podemos informar que a esta Delegación Diocesana de Misiones ha llegado la cantidad de 272.865,07 €, procedentes de las colectas en las misas de dicha Jornada, así como de donativos de Hermandades y Cofradías, personas particulares y otras instituciones o grupos eclesiales, y que nosotros progresivamente vamos enviando a nuestros misioneros.
Ellos, según nos comunican, están empleando inmediatamente el dinero de la siguiente manera:
Antonio Fernández, párroco de Pedernales, a menos de un kilómetro de la frontera con Haití, está, con el equipo de pastoral social Cáritas, comprando comida: arroz, habichuelas, latas de conservas, aceite, bolsas plásticas para empaquetar en raciones familiares, y muchas medicinas, así como también están comprando tiendas de campaña en Sto. Domingo, lonas y cuerdas para que puedan cubrirse un poco la gente que sigue viviendo en la calle. Posteriormente, han comprado más de 9.000 euros en semillas de hortalizas, pues los campesinos quieren producir alimentos y no tienen semillas (todas las tiendas se cayeron). Han hecho un envío de 1000 sacos de cemento, de la cementera de Pedernales, así como dinero en efectivo, en dólares, para que vayan pagando los albañiles que realicen los trabajos de reparaciones o refugios. Están procurando madera y cinc para hacer refugios sólidos y tiendas de campaña grandes para escuelas, aunque no les resulta fácil encontrarlas en República Dominicana.
Siempre en contacto con el Administrador Apostólico de Jacmel (capital de la haitiana región vecina, y zona completamente devastada según las noticias que nos llegaron a España), y con el director de Cáritas, buscan lo que éstos les indican que necesitan para intentar conseguírselo con el dinero que van recibiendo, pues en Haití todavía no pueden comprar casi nada. También les envían dinero en efectivo para la logística de recoger con camiones la comida, agua, medicinas, materiales que les envían al puerto de Jacmel a través de los barcos. En Pedernales también han comprado combustible para los camiones que les ayudan a llevar las cargas de donaciones de alimentos, leche, refrescos, medicinas hasta el barco. También tienen que comprar comida para los voluntarios de la defensa civil que ayudan a cargar y descargar camiones, pues están todo el día disponibles para eso.
A los jóvenes de la parroquia les llaman frecuentemente para cargar camiones y descargar en el puerto, cuando alguna carga les viene de la capital muy tarde. La dejan en Pedernales y al día siguiente tienen que volver a cargarla para el barco.
Y han hecho un proyecto a Cáritas española para empezar a construir viviendas para 1000 personas en Jacmel.
En lo que respecta a Amadeo Puebla, destinado a una parroquia de Barahona, y Vicario Diocesano de Pastoral, nos indica que actualmente están atendiendo en los hospitales de la ciudad de Barahona a cientos de haitianos enfermos y a sus familias, así como en diferentes albergues que se han estado habilitando. Concretamente la ayuda ha sido en medicinas, kit de higiene, toallas, mantas, comida, y transportes tanto para ir a Santo Domingo los casos más difíciles (amputaciones y otros) y complicados, como para ayudarles en su viaje de vuelta a Haití. Ha habido para eso numerosos grupos de voluntarios de parroquias que han estado ayudando por la falta de personal a atender desde la limpieza corporal y de los centros de salud hasta la alimentación de los enfermos, incluso en la limpieza de sus ropas y enseres personales.
Y en dirección a Haití, están mandando a un sitio de almacenaje de distribución, Cuadrabuque, kit de alimentos, agua, arroz, aceite, latas de alimentos, medicinas, tiendas de campaña, lonas y apoyo vía Caritas de Puerto Príncipe, así como apoyo logístico.
Finalmente, nos informan que los días 1, 2 y 3 de marzo, en la Universidad Católica de Barahona, se va a realizar un encuentro bi-nacional donde se van a reunir todas las Cáritas de Haití, Cáritas de Barahona, Representantes de sociedades civiles, Misereor, LEMBA, CEDAIL… y otras instituciones de los dos países importantes y esenciales para ver realmente por donde deben ir con claridad las intervenciones y hacerles frente.
A Puerto Príncipe han llegado muchas ayudas, pero después de este encuentro se proponen redireccionar las ayudas hacia los sitios donde no llegan los demás. Y darles un seguimiento lo más personalizado posible y siempre sabiendo a donde y qué hay que apoyar. Además con una idea clara: no son ellos desde fuera quienes tienen que definir lo que se tiene que hacer allí, sino que están a disposición de las autoridades y responsables haitianos, que son quienes tienen que llevar las riendas de la restauración de su país.
Por nuestra parte, la cuenta de la Delegación Diocesana de Misiones continúa abierta, puesto que la reconstrucción será larga, y quienes lo deseen, pueden continuar mandando sus donativos, que nosotros haremos llegar a los damnificados, a través de nuestros misioneros diocesanos. El número de cuenta es Obispado - Delegación de Misiones: 2105-2044-12-1242014078.
Damián Díaz Delegado de Misiones.
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